Según la Encyclopedia Britannica la costumbre de enviar tarjetas de San Valentín aparece de forma masiva en el siglo XVIII en Europa y Estados Unidos, aunque hay precedentes anteriores. Una delicada variedad son las tarjetas alemanas y austriacas troqueladas y tridimensionales realizadas entre 1900 y 1920. Hay gran diversidad en las representaciones, motivos y estilos siendo la finalidad expresar amor y bellos sentimientos.
El London Museum dispone de algunas muestras, como podemos ver en algún momento alguien consideró que incluir un canario disecado en un collage con flores era una buena idea.
Los enamorados, para saber cómo proceder según la rigurosa etiqueta de la época, tenían a su disposición el Hill’s Manual of Social and Business Forms o el 1900 Twentieth Century Etiquette.
Cómo redactar una carta adecuadamente, el lenguaje secreto de las flores o cómo comportarse en los paseos y bailes, todo ello formaba parte de un ritual de galanteo. Teniendo en cuenta que la edad para casarse de las damas era limitada, debían esmerarse y aprovechar el tiempo o quedarse solteras.

En la época victoriana surgirá también la curiosa práctica de las Vinegar Valentines, al contrario que las primeras éstas eran ilustraciones caricaturescas y mordaces, también conocidas como Insulting Cards solían mandarse de forma anónima para herir y ridiculizar al destinatario.
Estas tarjetas adquirieron gran popularidad entre la población ya que había aumentado la alfabetización, pero no tanto el poder adquisitivo siendo éstas un producto accesible. De la misma forma los Penny Dreadful, que eran publicaciones literarias baratas, tuvieron gran acogida entre la clase obrera, algo que despertará las suspicacias de parte de la sociedad, por lo que en 1857 aparecerá la ley inglesa Obscene Publication Act, que sustituye a la Proclamación para el desaliento del vicio de 1787.
El motivo será la proliferación de contenidos pornográficos o que se consideraba que atentaban contra la moral. Dicha ley afectó a publicaciones de todo tipo y las obras de algunos escritores como Emile Zola, Guy de Maupassant o Gustave Flaubert fueron prohibidas.
Lecturas:

«Nuestro corazón» (1890) Guy de Maupassant
Es la última obra que escribió, refleja una mirada masculina de desconcierto ante la independencia y frivolidad de la nueva mujer, que ostenta características hasta el momento reservadas a los hombres.

«Discurs interessant per sas mares, per sas fias y per tots els joves i veys que van de casar ó estan enamorats sia de lo que sia» (1860) Rafel Oliver.
Discurso de advertencia a los enamorados mallorquines de 1860. Puede leerse el texto íntegro gracias a la Biblioteca Digital Hispánica.

La Mujer-Amor : estudio general del amor en la mujer, bajo todas sus manifestaciones, en todos los países y en diversas épocas (1881) Rafael del Castillo.
Un enfermo ha sido desahuciado, el diagnóstico: el hastío.
Ni come, ni duerme, ni halla placer alguno en esta vida que es una ilusión.
El médico le proporciona un remedio de benéfica influencia, un «datura stramonium»: estos dos tomos bellamente ilustrados. Importante la indicación médica: debe administrarse en dosis adecuadas o puede crear un efecto contraproducente.
M.V.