Irene Vallejo, autora de «El infinito en un junco» visitó el pasado 5 de septiembre el Teatro Principal gracias a un acto organizado por el Club de Ultima-Hora-Valores y el Cercle d’Economia de Mallorca.
En el coloquio “La memoria de las palabras: viajes y migraciones literarias” habló de la importancia de la literatura como refugio ante la adversidad, no como forma de escapar del mundo sino al contrario, como elemento curativo y restaurador que aporta nuevas estrategias y bagajes para afrontar la vida, hablamos de memoria colectiva.
La autora explica cómo se despertó su interés por las palabras gracias a las historias que le contaba su madre antes de dormir. Se refugió también en ellas cuando sufrió acoso escolar, la niña solitaria encontró en los libros la mejor y más selecta compañía de las mentes de todos los tiempos. Acudió de nuevo a la literatura para paliar el dolor que le producía la enfermedad de su pequeño escribiendo lo que ella pensó que sería su canto del cisne y que sin embargo la ha propulsado al olimpo de los autores.
No puede faltar un homenaje a Pilar, su profesora de griego como mentora e impulsora de esa inquietud literaria y resalta la gran importancia que tienen los docentes a la hora de guiar a sus alumnos hacia aquello para lo que están naturalmente dotados reivindicando las Humanidades como algo útil para la vida en contra de lo que se suele afirmar.
Este es un libro sobre la historia de los libros como depositarios de las palabras, como elementos que captan ese aliento humano y propician su difusión a través del tiempo y el espacio, se ha traducido a cuarenta lenguas y se ha realizado una versión en formato de cómic.


M.V.