Decía Mariano José de Larra en uno de sus artículos de costumbres, que todo el año es carnaval y el mundo todo es máscaras. Aficionado a frecuentar los salones y teatros fue un gran observador de la sociedad de su época y da a entender que era justamente en esta festividad cuando las personas dejaban de disfrazarse para mostrarse tal y como eran.

Unos años más tarde el autor fallecerá precisamente un Lunes de Carnaval, no sin antes dejar una postrera y caústica crítica sobre la futilidad de las apariencias y las máscaras sociales en «La Nochebuena de 1836, yo y mi criado. Delirio filosófico«:
“Los hombres de mundo os llamáis hombres de honor y de carácter, y a cada suceso nuevo cambiáis de opinión, apostatáis de vuestros principios. Despedazado siempre por la sed de gloria, […] no sabes si mañana irás a coger tus laureles a las Baleares o a un calabozo”.
El Carnaval o “darrers dies”, fent al·lusió a les jornades en què hom podia menjar carn abans de les abstinències que imposava la Quaresma, començan amb el Dijous Llarder fins el Dimarts de Carnaval. Comenta Rafel Ginard al «Calendari Folklòric de Mallorca» que aquest dia les carrosses, les batalles de flors, els balls i la diversió omplien Palma amb el vist i plau dels serenos.

M.V.